Deporte, política y delincuencia se mezclaran
en el relato de esta historia que no se trata del argumento de ningún
film próximo a estrenar. Es apenas la vida de "Manu" o lo que queda de
ella....
El pibe pintaba para crack, de eso nadie dudaba.
La gente que se juntaba los sábados a ver los partidos de divisiones
inferiores sabían que en los pies de ese diestro, flaco y encarador
volante ofensivo reposaban todas las esperanzas de resurgimiento de su
club, un C.A. Platense que para esa altura del torneo estaba condenado a
bajar a la 2ºDivisión. El descontento de los hinchas con su equipo era
evidente, por eso se dudaba entre hacerlo debutar o no al pibe, para "no
quemarlo". Finalmente Luis Blanco, el DT, decidió ir "fogueándolo" de a
poco y fue así como Juan Manuel Barbas, el Manu, debutó con 18 años una
tarde de mayo de 1999 y jugo seis partidos en la Primera División del
fútbol argentino. Sus primeros seis partidos, sus últimos seis
partidos...
Sueños Rotos.
La actuación de Manu despertó el apetito de los
cazadores de talentos y el Porto de Portugal se aseguró su habilidad en
una operación relámpago. Así que allí fue, estuvo un año en Portugal
pero no jugaba, le costaba bastante la adaptación y los DT de la
Selección Argentina Sub´20 ya habían dejado de convocarlo por tener poca
información de su actualidad futbolística. Demasiados cambios para la
vida de un joven, en fin, para cualquiera. Entonces Manu decidió
rescindir contrato y volver a la Argentina, a empezar de nuevo: era
joven y tiempo y condiciones le sobraban. Al llegar a su país se
encontró con el libro de pases estaba cerrado, entonces decidió fichar
para Acassuso un club de la 4º categoría semi-profesional y despuntar el
vicio allí hasta el inicio de una nueva temporada. ¿Con qué iba a
subsistir? Con los ahorros producto de su año en Porto, que estaban
depositados en un banco de la Capital Federal. Pero al llegar allí se
dio cuenta que sus ahorros habían caído en el "Corralito", un sistema de
restricción de retiros de efectivo impuesto por el entonces ministro de
economía Domingo Cavallo. Así entonces Manu se vio en un club de 4º
categoría y sin un centavo en el bolsillo. Demasiados cambios para la
vida de un joven, en fin, para cualquiera.
La Tentación
Cansado de oir el ruido de unas pocas monedas en
su bolsillo Juan Manuel cayó en la invitación de uno de sus "amigos" del
barrio y decidió salir esa noche a "levantar un auto". Manu está
nervioso... no es el mismo de siempre en la práctica de fútbol, igual
sabe que mañana sábado será titular. Son las 6 PM y mientras viaja de
regreso a su casa no para de pensar como será "esa noche" sin dudas la
más importante de su vida. No sabe el Padre Nuestro pero igual no para
de rezar entre las paredes de su cuarto mirando como el tiempo se
consume y con el sus días de futbolista. "Vamos Juan no es tan difícil"
se autoestimula, pero sus piernas no paran de temblar, ni siquiera
aquella tarde de mayo del´99 sintió latir tan fuerte su corazón.
La calle oscura es el escenario perfecto, el auto
estacionado a unos metros, es la "manzana perfecta", la tentación a esa
altura ya es irresistible. Manos a la obra entonces, pero... Manu,
debido a sus nervios, comete un error. La alarma comienza a sonar, su
cómplice marcó un nuevo récord en los 100m llanos. Y a él de nada le
sirvieron sus miles de entrenamientos, no hay caso el cerebro ordena
pero las piernas no responden y la captura es sólo cuestión de minutos.
Mi soledad y YO
Es sábado y en vez de estar en un vestuario
calzándose la camiseta de Acassuso, Manu esta sentado en el piso de la
celda de una comisaría con una de esas esposas con las que nadie quiere
"casarse". Su vida cambió para siempre y de a poco empieza a hacerse la
idea. De esa celda sólo saldría para ir al juzgado, y de este para ir a
un penal y una vez allí sólo sentarse a esperar que el paso del tiempo
nos devuelva el sol que por estos días se limita a un rayo que se filtra
por unos ladrillos mal unidos. Seis años y ocho meses fue la condena.
Manu perdió todas las esperanzas al oír esta sentencia, pero... alguna
buena tenía que salirle.
La Plata FC es un club de esa ciudad que obtuvo su
personería jurídica a principios de 2004. El club fue refundado por el
Partido Justicialista de la Capital de la Pcia de Bs.As. y el entrenador
escogido para su primer año de vida fue el mismo que tuvo Manu en la
inferiores de Platense y lo pidió para reforzar el equipo. El club movió
sus influencias y logró que la Justicia accediera a un pedido de
libertad condicional y gracias a la conjunción deporte- política y a una
tobillera de acero que lleva soldada a su tobillo izquierdo, mediante la
cuál controlan que no se aleje de su casa a un radio superior al
permitido, hoy Juan Manuel Barbas puede vivir en su hogar, entrenar y
jugar con La Plata FC (siempre y cuando no sea de visitante) y disfrutar
de su hijo de tres años que nunca sabrá que es "eso" que Papá lleva en
su tobillo (hasta junio´06) y que tanto lo intriga.
Para Manu ya no hay sueños de Primera, de
Selección o de transferencias millonarias. Los tuvo que cambiar por
sueños de
Libertad.